La comicteca: Maus

Las dos obras de cómic que he reseñado hasta ahora no se pueden considerar obras maestras u obras clásicas (es más algunos pueden cuestionar su calidad), aunque -en mi opinión- son notables. Pero la obra que reseño hoy… Esta, amigos, está considerada uno de los clásicos de este medio. Es una de esas obras que dan lustre, que el fan del cómic enseña con orgullo -o presta- al que no ha leído un cómic en su vida o piensa que es un medio infantil. Como pasa con Watchmen, The Sandman, Mort Cinder, Palomar, etc. Es un puntal por premios, por fama y -algo que no hay que olvidar- por calidad.

Maus es la obra de Art Spiegelman (nacido en Estocolmo aunque es estadounidense). Spiegelman es lo que puede considerarse uno de esos autores underground. Su carrera empieza a finales de los 60, cuando el cómic underground explotaba con autores como Robert Crumb o Gilbert Shelton. A pesar de que sus cómics y su figura empieza tener cierta entidad en los círculos comiqueros durante los 70, no será hasta esta obra cuando se convertirá en un referencia a nivel global (yo soy el primero que si no fuera por Maus probablemente nunca me hubiera interesado por Spiegelman). Obra que publica -de forma serializada- a principios de los años 80 dentro de la revista Raw, revista que editaba el propio Spiegelman junto a su esposa, Françoise Mouly.

Maus atesora gran parte de su fama por ser el único cómic que ha ganado el premio Pulitzer en 1992. Premio merecido pero que no quiere decir que no haya habido otros cómics que lo hayan merecido menos que este. ¿Y por qué todos estos premios, este revuelo? Pues porque es un gran cómic, es un enorme cómic.

En este cómic Spiegelman nos narra la historia de su padre -Vladek Spiegelman- durante la Segunda Guerra Mundial y su estancia en Auschwitz. Es la historia de Vladek en los meses previos al estallido del conflicto en Polonia y el posterior desarrollo del mismo hasta la finalización. Narra la historia de amor de su padre y su madre, las historias calamitosas de los campos de concentración, la barbarie de la guerra, lo mísero de la especie humana, etc. Esta obra solo por el hecho de narrar la historia -verídica, no lo olvidemos- del padre de Art en la Segunda Guerra Mundial ya sería una obra enorme, pero tiene una serie de aspectos en su estructura y en la interacción de personajes que la hacen la obra maestra que es. Tiene la característica en su estructura de que mientras narra las aventuras de Vladek, el mismo Art va narrando sus conversaciones con su padre y su dificultad para realizar o afrontar la obra. Estas conversaciones aportan lo que quizá -al menos para mí- es lo más sobresaliente de esta obra, el contrapunto que ejerce la relación de Art y su padre Vladek. La relación padre e hijo, donde se muestra el enorme salto generacional. Donde vemos a Vladek con sus luces y sus sombras, vemos un proceso de descubrimiento de la figura paterna a la par que lo hace Art. Art empieza a descubrir -analizar- a su padre y su relación. Vemos como Vladek a pesar de sus penurias de la guerra, es un personaje arisco, hosco e, incluso en algunos casos, intolerante con otras minorías o etnias. Es un ejercicio sobresaliente y encomiable, Art muestra a su padre -y su relación- sin ambages y sin medias tintas; no pretende ensalzar su historia o su figura. Como bien han dicho en otros artículos, realiza una disección de la psique del superviviente del Holocausto.

En el aspecto técnico Spiegelman dibuja en su habitual blanco y negro, y utiliza caracterizaciones animales para los diferentes personajes. Así los judíos son ratones, los alemanes son gatos, los polacos cerdos, etc. Aunque esto son -o se ven- metáforas evidentes no deja de ser un aspecto, mas o menos, anecdótico de la obra.

En mi caso tengo la edición de hace unos añitos de Planeta DeAgostini, dentro la que fue la colección Trazado. Esta edición estaba medianamente bien pero tenía una serie de fallos: el pixelado de la portada, las escalas de grises del dibujo interior o el no reseñar que la traducción recoge de forma un tanto peculiar los giros idiomáticos de Vladek (que se traduce en una mala conjugación de verbos en la mayoría de los casos). La última edición de Random House Mondadori corrige algunos de estos fallos.

Solo deciros que os hagáis con este cómic, uno de los mejores relatos sobre el Holocausto (en este o cualquier otro medio). Un enorme relato sobre la naturaleza humana, reverenciado por gente del calado como Umberto Eco. No es para menos.

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2 Responses to La comicteca: Maus

  1. Garanto says:

    Hoy mismo iré a buscar uno! No lo conocía! Eres Grande!!

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